Que es la felicidad

¿Qué es la felicidad? – Introspecciones

Nada de lo que pensamos existe por casualidad, la mayoría de las reflexiones que nacen “de repente” en nuestra mente son por acontecimientos conscientes y subconscientes que experimentamos y que desarrollan conexiones extrañamente milagrosas, las cuales, forman parte de nuestro pensar y después, de nuestro sentir.

Indudablemente cuando tenemos pensamientos de ese tipo, a veces, llega el punto de que estos, tocan fibras muy profundas de nuestro pensar y llegan a formar nuevas rutas en las decisiones cotidianas de la vida, a través de una manera de pensar creada por dicha conexión aparentemente nueva.

En lo personal, opino que la felicidad es un acto intermitente, que carece de existencia sobre la línea del tiempo, sin embargo, su cualidad es la intensidad, pulsaciones lentas, rápidas, con mucha fuerza o apenas haciéndonos cosquillas; estas, no se ubican a lo largo de nuestra vida (épocas), sino a través de nuestras experiencias, experiencias que habitan tanto en el terreno físico (viajes, personas, lugares, actividades), como en el terreno virtual (sueños, fantasías, ideas, emociones).

La manera de saber qué es la felicidad, es descubrir que detalles detonan nuestras pulsaciones

Nuestras emociones rigen nuestra vida, y la manera en la cual nos sentimos, influencian las acciones en las cuales nos involucramos, dependiendo si estamos o no alcanzando nuestros objetivos, nos podemos plantear ¿Es este camino el que me llevará a cumplir mi sueño?

Esa es la pregunta que últimamente me ha mantenido en el plan de vida en el cual me encuentro, y sé que hay cosas que disfruto hacer más que otras, pero es que la felicidad que te provocan unas acciones, contagian, salpican, irrumpen, contaminan al resto de actividades de mi vida.

Si no encontramos inspiración en alguna de nuestras acciones del día, creo que es ahí donde el espejo empieza a cuartearse, la ilusión se rompe y encontramos la inquietante respuesta al sentir de la vida cotidiana, despertamos de esa mentira que creamos dentro de la monotonía; sabemos que nuestro tiempo corre; y atrás solo queda el vacío. Porque incluso los recuerdos, acaparan nuestro tiempo presente, bendito “recordar es vivir”, efectivamente, usamos tiempo “virgen” para vivir una y otra vez la misma situación, sólo que sin las sensaciones al cien por ciento, sin la sorpresa de la incertidumbre, solo hay nostalgia…

Me parece que la respuesta a la pregunta ¿Qué es la felicidad?, radica en una vieja enseñanza Zen: Si tienes un problema que no puedes solucionar, simplemente… olvídate del problema.

Como últimas palabras, quisiera decir que muchas veces tratamos a las situaciones de una manera general y no nos detenemos a observar las particularidades para reconocer la esencia de la vida. Nuestras acciones no deberían conformar un resultado “general”, el cual puede ser o no la meta u objetivo planteado, hay que detenerse y descubrir qué acciones detonaron las emociones que nos hicieron seguir adelante y cuales impulsaron materialmente las expectativas de éxito. Sólo así descubriremos nuestro verdadero camino, quitaremos las ramas que lo ocultan y nos enfocaremos en ellos para hacer de nuestra vida una travesía mucho más agradable.

 Haciendo esto considero que empezaremos a caer en cuenta que, todas nuestras actividades cumplen ciertas necesidades (más allá de las básicas) y satisfacen nuestro sentir, solo así dejaremos de culpar al “todo”: todo mi día, toda mi vida, toda mi historia… Entenderemos que la satisfacción se da por los pequeños hechos, singulares, aunque no esporádicos ni casuales.

No tratemos de satisfacer todas nuestras expectativas en un solo concepto, llámese trabajo, amigos, familia, pareja, incluso emoción; en lugar de eso, descubramos que existe una acción para cada reacción, una acción para sentir una nueva pulsación.

¿Tuviste alguna vez un pensamiento que cambio tu forma de decidir o de pensar? ¿Crees que la felicidad se encuentra en lo material o en lo abstracto? Me gustaría leer tu opinión.

Influye Ahora!