Vocación

Vocación – Construye el Networking Efectivo

Ya he comentado acerca de los factores internos que son importantes en el desarrollo de relaciones interpersonales, ideas y creencias que colaboran con el crecimiento sano de nuestras conexiones; retos y limitantes que deberemos reconocer, para después superar. Considero entonces que a partir de aquí es buena idea tomar esos aspectos internos aprendidos y empezar a aplicarlos en el mundo tangible para empezar a tener resultados.

Es por eso que en esta ocasión hablaré sobre un ingrediente que le da un verdadero volumen y consistencia al Networking, hablo de la vocación.

Antes de entrar de lleno a lo referente a la vocación en el Networking, quiero dejar muy claro que, tanto como en este tópico social como en cualquier otra habilidad y destreza que pretendamos mejorar en nuestra vida, es esencial tener objetivos claros, aplicar las preguntas del ¿Qué? Y el ¿Para qué? Serán críticas para que nos concentremos en actividades que motiven la acción para el logro de nuestros objetivos.

Es así como pretendo entusiasmarte, para que a partir de ahora, tu misión sea encontrar actividades que hagan moverte hacia tus metas de manera natural y sin esfuerzo, identificar las cosas que te hacen sentir bien cuando las realizas y que las harías por el resto de tu vida. ¿Cómo encontrar estas actividades e incluirlas en tú vida?

El hábito de ponerse metas

Muchos dicen que es necesario realizar alrededor de 21 días consecutivos la actividad que queremos convertir en hábito, según esto, ese tiempo es necesario para integrar en nuestra vida diaria esa acción y hacerla con naturaleza y normalidad. ¿Mi opinión? Diría que sí, las costumbres y hábitos pueden programarse con base en una repetición constante, pero también lo puede hacer la fuerza de la motivación interna, y creo que es una forma mucho más poderosa de alimentar nuestro desarrollo.

Recuerdo perfectamente la motivación que sentía la ocasión que decidí tener una alimentación sana y un estilo de vida fundamentado en el ejercicio, fue tan claro mi objetivo y tan poderosa la motivación que desencadenó ese deseo, que desde el primer día sabía que iba a lograrlo, me sentía completamente satisfecho al acabar mis rutinas de ejercicio y seguir una dieta estricta al pie de la letra, conseguí resultados sorprendentes (baje el 50% de mi grasa corporal en tan solo 2 meses, aproximadamente 12 Kilos), nunca creí poder alcanzar esos resultados.

¿Cómo es que personas de un estado normal pueden lograr recomponer el camino y alcanzar este tipo de resultados tan positivos? Mi respuesta es que las interrogantes, ¿Qué? y ¿Para qué?, estén completamente claras, tener la certidumbre a un corto y mediano plazo, te dota de confianza y fortaleza, además, estar convencido de qué se quiere, representa un gran beneficio (y ventaja) en la vida de la persona al alcanzar sus sueños. Considera este consejo para implantar hábitos que resultarán efectivos, guíate por lo que te gusta y no por lo que los demás creen que es bueno para ti.

Piensa cómo sería un día perfecto en tu vida

La primera vez que escuche esa pregunta, para mí, fue algo que me hizo pensar algo más de cinco minutos (mucho más), ya que si bien en el día a día, sabemos qué es lo que nos hará felices y satisfechos por el resto de nuestras vidas, la realidad es que no siempre son pensamientos concretos y mucho menos acciones palpables. La mayoría de nosotros tenemos una idea muy general de lo que sucedería en un día perfecto de nuestras vidas.

Cuando después de un tiempo de reflexionar; encontrar nuestras motivaciones y además somos conscientes de nuestros frenos, alcanzamos mucha tranquilidad, conocer que nuestro día perfecto no está muy lejos de nuestro alcance, y muy por el contrario de pensar que nuestro día perfecto radica en el descontrol, las sorpresas y los excesos, considero que este día perfecto está basado en actividades recurrentes, ¡Hábitos! Y actividades enfocadas en nuestra vocación.

Así como yo pensaba, tal vez pienses tú ahora que necesitarás mucho esfuerzo y trabajo para alcanzar ese día y crees que ese día probablemente llegará en una etapa madura de tu vida; sin embargo, quiero que sepas que este día, sorprendentemente llegará sin que tú lo notes, ya que estará formado de actividades que haces recurrentemente, que te llenan y contribuyen a alcanzar tus metas.

Formula una lista de diez experiencias que te gustaría realizar, muy concretas, muy simples y que te llenarían de satisfacción, de esas diez, elige tres que serían las mejores. Únicamente enfócate en esas tres y empieza a describir con mucho detalle que acciones sucederían en esas experiencias, si tienes problemas para encontrar ideas puedes echarle un vistazo a lo que escribí sobre el pensamiento creativo.

 A partir de aquí deberías tener muy claro que cosas podría contener un día de tu vida perfecto, lo único que falta es lanzarte e intentar alcanzar esas tres experiencias. Lo mejor de todo, para mí, es que ese día perfecto no es único y que puedes tener muchos días perfectos, con diferentes dinámicas, diferentes sentimientos, logros, personas y resultados. ¡Atrévete ya!

Tu entorno conoce tu esencia de forma objetiva

En este momento te estarás preguntando ¿Y todo lo anterior, qué tiene que ver con mejorar mi red de contactos? Lo sé, en primera instancia no parece una entrada enfocada al Networking, pero créeme que todo esto tiene inicio en una base, esta base, la de tu círculo de colaboradores, amigos y conocidos, empieza contigo.

Yo no lo creía, pero al parecer todos te conocen mejor que tú, a pesar de que luches contra viento y marea, la opinión de 2 personas (mínimo) pesa más que una, aun cuando estén hablando sobre ti y esa única persona seas tú. ¿Qué puedes hacer? Eso depende, pero si quieres mejorar la calidad de contactos y la efectividad de tus relaciones, lo mejor que puedes hacer es dar las señales correctas para que los demás perciban lo que realmente quieres expresar.

De antemano te comento que esta no será la ocasión para hablar de la reputación, (aunque sea tremendamente tentador) más bien quédate con el tener presente tu vocación y lo que te hace sentir a gusto, esto mantendrá alineado tu pensamiento, y tus acciones no te fallarán, serán congruentes con lo que quieres y deseas transmitir.

Eventualmente, despertarás la curiosidad de nuevas personas, que realmente se interesen en lo que haces y predicas a través de tu comportamiento. Aquí es donde todo lo que hiciste anteriormente empezará a valorarse al doble o al triple, ya que tus mensajes, experiencias y conocimientos llegarán a personas que realmente les interesa y causaran eco en sus propias redes de contacto. Persiste en la línea de tu vocación, vale completamente la pena.

Hablar del entorno también es hablar de los lugares que frecuentas, muchas personas entran en el juego de seguir las costumbres y preferencias que dictan su entorno, pero nosotros nos daremos cuenta de esto e iremos un paso adelante, es decir, en lugar de simplemente aceptar sus hábitos, seamos conscientes de ellos, identifiquemos las áreas de oportunidad e integremos nuestra esencia para nutrir el entorno, así como también seamos capaces de adaptar sus costumbres; beneficiémonos de esta dinámica.

No siempre haremos clic con todas las personas y todos los entornos, pero no perdemos nada con intentarlo, siempre hay una manera de contribuir al desarrollo de algo. La vocación tiene siempre el poder de contagiar a los demás de tu fortaleza y vibra positiva al realizar dicha actividad, además generalmente te ganas cierto aprecio y respeto por tener tan claros tus objetivos y ejecutarlos con tanta determinación.

Tus sentimientos son la guía de tus metas y vocaciones

La Vocación para mí, tiene que ver mucho con la parte afectiva, de lo que hacemos, y de lo que sentimos con los resultados de lo que hacemos. Para nada es lo mismo terminar una tarea de lo más sencilla pero que no queremos hacer, a lo que sentimos cuando realizamos un tremendo esfuerzo, algo que nos cuesta bastante pero que se trata de nuestra vocación. No seamos indiferentes a esta parte de nuestra persona y empecemos a guiarnos por lo que sentimos, esas “corazonadas” son un ingrediente importante para triunfar e influir positivamente en los demás.

Porque al final de cuentas, cuando realizamos acciones guiadas por nuestros sentimientos, sentimientos positivos obviamente, existirá un antes y un después en nuestra vida, la satisfacción que sentiremos y el agradecimiento que tendremos hacia los demás por dejar colaborar no tendrá comparación y nos impulsará a seguir adelante.

Basta de seguir pensando que cuando se trate de decisiones, tengamos que pensar fríamente y de forma calculadora, no descarto para nada estas variables; sin embargo, una cosa es tomar en cuenta nuestro sentir, y otra muy diferente ignorar el sentido común y actuar instintivamente.

En conclusión considero que un análisis interno de nuestro sentir con las actividades y proyectos y planes que tenemos en este momento, es un paso fundamental para iniciar un Networking de calidad, tener completamente clarificados nuestros deseos y sentimientos acerca de lo que queremos lograr ayudará a encausar nuestras acciones futuras, no es para tenerlo todo listo en un par de días, es un trabajo de mediano plazo, pero que vale la pena ya que tendrá creces el resto de nuestra vida.

Me gustaría saber tu opinión al respecto de este tema, ¿Crees que trabajar el interior refuerza nuestra red de colaboradores? ¿Has encontrado actividades que te apasionan y que consideras como una vocación?

Empieza a sentirte como nunca e Influye Ahora!

La foto es del Pueblo Mágico Tequisquiapan, un día sábado a las 3 de la tarde, un lugar espectacularmente reparador.

Puedes ver las otras dos partes que escribí sobre el Networking.

Nunca Comas Solo – Claves del Networking para optimizar tus relaciones personales
La generosidad y el Networking